El extraño caso del arquéologo aficionado: Las consecuencias de una Excavación Arqueológica ilegal

 

Atentos a la fotografía: Un “arqueólogo  aficionado” posa junto a un enterramiento castreño excavado en el Soto de la Válgoma (Camponaraya, León).

Lo sorprendente de este caso es ni ese señor es Arqueólogo, ni esa exhumación pertenece a periodo castreño (relacionado con la Edad del Bronce final). De hecho, ni siquiera contaba con los permisos de la Junta de León para realizar actividad arqueológica alguna.

La historia, desgraciadamente, no es nueva. El descubridor es un llamado erudito local, aficionado a la Historia, que había publicado con anterioridad algunos artículos referentes a la historia de algunas localidades de la zona. Conocedor por los testimonios de vecinos de que en la zona se habían encontrado lápidas funerarias fruto de las actividades agrícolas, y tras consultar los archivos de las Diócesis de Astorga y León, este “arqueólogo aficionado” se armó con una RETROEXCAVADORA y practicó una excavación ilegal para exhumar los restos de un enterramiento. Orgulloso de su hazaña, dio aviso a la prensa para para ponerlo en conocimiento de las autoridades y comunidad científica.

Las consecuencias abrumadoras: No se trata de un cementerio castreño, sino medieval. Conforme a la Ley se expone a una sanción grave y multa de hasta 150.000 € por realizar excavaciones arqueológicas sin el pertinente permiso (en este caso, al no tratarse de cementerio castreño, se rebajaría la cuantía).

Desde Turismo Rural en el Alto Guadiato (Patrimonio y Cultura) condenamos este tipo de actividades en manos de cualquier “Arqueólogo aficionado”. Si sois conocedores de localizaciones de yacimientos arqueológicos, sed cívicos, ponedlo en conocimiento de las autoridades pertinentes para que puedan realizar las acciones que estén en la medida de sus posibilidades, al menos catalogación e inclusión en inventario de yacimientos de la Junta o de la Entidad competente que corresponda.

Las actividades arqueológicas deben cumplir la normativa explícita y la figura del Patrimonio Arqueológico se encuentra sujeta a legislación específica:

– DECRETO 168/2003 Reglamento de Actividades Arqueológicas de la Junta de Andalucía AQUI

– Ley 16/1985 de Ley de Patrimonio Histórico Español AQUI

– Específicamente en Andalucía mediante la figura incluida en la Ley 14/2007 de Patrimonio Histórico de Andalucía AQUI.

 

EL ARTÍCULO ORIGINAL DE C. FIDALGO EN DIARIO DE LEÓN (10/11/2014) AQUI

 

El Patrimonio es de todos, es responsabilidad de todos la tutela y protección.

9 thoughts on “El extraño caso del arquéologo aficionado: Las consecuencias de una Excavación Arqueológica ilegal

  • 13/11/2014 at 3:03 am
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    totalmente de acuerdo en la censura de este tipo de “aficionados” que tanto han proliferado y aun abundan mas o menos ocultos aunque siempre orgullosos de sus hallazgos y colecciones (todos conocemos a alguien que presume de las cosillas encontradas “por casualidad” y que incluso monta su pequeño museo en su casa y lo muestra solo a los amigos y a los “entendidos” que pueden valorarlo.
    alguno cuando le comentas que eres arqueólogo y que lo que esta haciendo es ilegal, denunciable y sancionable, te borra de su lista de amigos/conocidos además de intentar desprestigiarte en su entorno.
    dicho esto que pensar entonces de los yacimientos a medio excavar, abandonados, desprotegidos y olvidados por las administraciones responsables de su investigación y protección y que por la falta cierta y también y sobre todo por el desvío de recursos a proyectos mas vistosos y rentables políticamente.
    Universidades que cancelan sus programas de investigación incluso aunque los estudiantes se pagaban los gastos de su participación en la excavación, administraciones locales, autonómicas y regionales y los ínclitos ministerios de educación??? y cultura??? que eliminan de sus presupuestos las ridículas cantidades destinadas a excavaciones o conservación del patrimonio.
    solo dejo esta pregunta: esto no es también un delito?

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    • 13/11/2014 at 11:33 am
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      En primer lugar, gracias por tu opinión y por enriquecer este debate.
      Estoy muy de acuerdo contigo. Desgraciadamente en este país está peor visto el que denuncia un delito (en el marco de los hechos punibles contemplados en las leyes en materia de Patrimonio) que el que lo comete.
      En cuanto a tu pregunta, es un delito de catadura moral flagrante el desvío de presupuestos destinados a cultura (entre los que se incluyen proyectos de investigación y protección arqueológica) con cargo a otros proyectos más vistosos o con más rédito político. Todos hemos sido testigos de magníficos yacimientos arqueológicos destruidos o arrasados por las propias administraciones en aras de otros objetivos políticos o socioeconómicos, me viene a la mente varios casos en Córdoba capital en las últimas décadas.
      Evidentemente, este problema de los arqueólogos aficionados o incluso de los Piteros (http://blog.turismoruralguadiato.com/la-terrible-lacra-del-expolio-arqueologico-el-caso-del-pitero-andaluz/) es fruto de la ausencia de campañas de información y concienciación; pero no sólo de cara a la población, sino también de cara a la propia administración pertinente, que es la garante última de la protección de nuestro Patrimonio.

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  • 27/11/2015 at 7:36 pm
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    Me hago una pregunta, ¿existe alguna asociación sin ánimo de lucro,Que trate sobre excavaciones y recuperación del patrimonio arqueológico a base de donaciones particulares?

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    • 29/11/2015 at 3:20 pm
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      Estimado Álvaro, desconocemos la existencia de alguna asociación similar. En cualquier caso, independientemente de la procedencia de los fondos (incluso últimamente se están realizando labores de mecenazgo y crowfounding para estos fines), siempre hay que pasar por la autorización preceptiva de la Administración competente.

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  • 27/11/2015 at 7:45 pm
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    Por favor, nada de llamarle “arqueólogo aficionado”, sino “aficionado a la arqueología”. Repatea mucho oír eso. Nadie es médico aficionado, ¿no?

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    • 29/11/2015 at 3:23 pm
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      Efectivamente Rebeca. Nos gustaría poder utilizar el término aficionado a la Arqueología, pero desgraciadamente en estos casos defendemos el uso de esta acepción para enfatizar en el daño que producen en el Patrimonio. ¿Nos imaginamos un abogado aficionado?

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  • Pingback: arqueologo aficionado

  • 29/11/2015 at 12:48 pm
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    Esto es algo que desgraciadamente seguimos sufriendo a causa de la ignorancia de la gente en general y el menosprecio hacia el trabajo de los arqueólogos por parte de políticos y administraciones. ¿Cuántas barbaridades se han hecho en estas últimas décadas por parte de empresas constructoras? Se han “pulido” restos y yacimientos arqueológicos de manera impune y, muchas veces, con la complicidad de las administraciones. Lo que hace falta es que se respete y se valore al arqueólogo y a su trabajo. Me parece un claro ejemplo de ignorancia y de menosprecio eso de que “(…) al no tratarse de cementerio castreño, se rebaja la cuantía”. La ley ha de caer con todo su peso sobre todo aquel, sea quien sea, que haga como este señor…

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    • 29/11/2015 at 3:28 pm
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      Desde luego, Josep-A. no podemos estar más de acuerdo contigo. Desgraciadamente son muy numerosos los casos en los que se ha actuado “de oficio” contra el Patrimonio Arqueológico. Casos como los ocurridos en Córdoba son flagrantes. Pero no sólo las administraciones tienen gran parte de culpa de estos despropósitos, incluso los medios de comunicación dan pábulo a los “Arqueólogos aficionados” y sus “descubrimientos”. Véase el reciente: La Pirámide de Cañete: El Arqueólogo aficionado

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